Alberto Manzano
Quiéreme donde el beso
remonta garganta y boca,
como el pez el río
surca contra corriente
a través de redes, anzuelos y osos hambrientos.
Quiéreme donde la mente
pierde el juicio con el alma,
como el águila su presa
tan hostil y porfiada deja caer el viento.
Porque te amo
te dueño
tu piel de agua
tu espinazo roto,
juntémonos como polvo en el suelo
en cualquier rincón de la habitación.
