Carlos Edmundo de Ory
Cuando no cante más adivinaré
el hundimiento de un barco que había
conseguido pasar el océano
más enmarañado de la noche
Seré mi isla propia un vestigio
de tierra infecunda un corazón
jamás arrepentido pero solo
siempre solo recordando el mar
servido por cinco-minutos
sin comentarios
compártelo
Carlos Edmundo de Ory
Estoy callado idioma mi jardín
Evitando palabras tenaces
Un silencio fanático ruge
Mis pensamientos son ataúdes
Vago en la oscuridad pordiosero
Borracho de ocio y de crepúsculos
Boca muda mi viejo tañido
Espero oír la voz que no me llama
Nadie oye mis pasos yo tampoco
Abro y cierro los ojos en tinieblas
Mis pestañas se enganchan al vacío
Mi lujuria en el viento enfermo sangra
Espantado de mortal cansancio
Solamente vigilo mi silencio
Descubro tras la noche la gran puerta
donde el guardián invisible me espera
servido por cinco-minutos
sin comentarios
compártelo
Carlos Edmundo de Ory
Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra.
No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice
Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!
servido por cinco-minutos
sin comentarios
compártelo
Carlos Edmundo de Ory
Me vas a dejar triste otra vez como anoche
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula, ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche
Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche
Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
servido por cinco-minutos
sin comentarios
compártelo