La Coctelera

Categoría: José Agustín Goytisolo

Alta fidelidad

José Agustín Goytisolo

Entre todos los ruidos de la noche
yo distingo sus pasos. Sé
cómo va vestida, lo que piensa
qué música prefiere. No me importa
su nombre dónde vive
o en la casa de quién y todavía
mucho menos aún qué hará mañana
hacia dónde se irá qué oscuros trenes
la envolverán con su jadeo sordo
qué manos retendrán su mano tibia.

Ella camina ahora y yo la siento
cerca de mí real cansada siempre
con ojos asombrados esperando
que algo nuevo suceda algo que cambie
el monótono ritmo de las horas
un gesto acaso que ella entendería
y no sabe cuál es. Sólo la noche
acompaña sus pasos desolados
le da cobijo entre las multitudes;
sólo la noche como yo la espera.

A veces

José Agustín Goytisolo

A veces

alguien te sonríe tímidamente en un supermercado

alguien te da un pañuelo

alguien te pregunta con pasión qué día es hoy en la sala de espera del dentista

alguien mira a tu amante o a tu hombre con envidia

alguien oye tu nombre y se pone a llorar.

A veces

encuentras en las páginas de un libro una vieja foto de la persona que amas y eso te da un tremendo escalofrío

vuelas sobre el Atlántico a más de mil kilómetros por hora y piensas en sus ojos y en su pelo

estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso

tocas un pie y te enervas como una quinceañera

regalas un sombrero y empiezas a dar gritos.

A veces

una muchacha canta y estás triste y la quieres

un ingeniero agrónomo te saca de quicio

una sirena te hace pensar en un bombero o en un equilibrista

una muñeca rusa te incita a levantarle las faldas a tu prima

un viejo pantalón de hace desear con furia y con dulzura a tu marido.

A veces

explican por la radio una historia ridícula y recuerdas a un hombre que se llama Leopoldo

disparan contra ti sin acertar y huyes pensando en tu mujer y en tu hija

ordenan que hagáis esto o aquello y en seguida te enamoras de quien no hace ni caso

hablan del tiempo y sueñas en una chica egipcia

apagan las luces de la sala y ya buscas la mano de tu amigo.

A veces

esperando en un bar a que ella vuelva escribes un poema en una servilleta de papel muy fino

hablan en catalán y quisieras de gozo o lo que sea morder a tu vecina

subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso

repican las campanas y amas al campanero o al cura o a Dios si es que existiera

miras a quien te mira y quisieras tener todo el poder preciso para mandar que en ese mismo instante se detuvieran todos los relojes del mundo.

A veces

sólo a veces gran amor.

El aire huele a humo

José Agustín Goytisolo

...........................A Gabriel Celaya y Amparo Gastón,
..........................Que tanto le quiso y le quiere todavía.
..........................J.A.G
.

¿Qué hará con la memoria
de esta noche tan clara
cuando todo termine?
¿Qué hacer si cae la sed
sabiendo que está lejos
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo
de terminar mil veces
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire
de tristeza la envuelva
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño
si el aire huele a humo
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer?¿Qué hará? Preguntas
a un azar que ya tiene
las suertes repartidas.

El oficio del poeta

José Agustín Goytisolo

Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.

Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.

La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.

Encuentro

José Agustín Goytisolo

Alegría yo te he buscado y buscado por todos los lugares
por todos los caminos que andaba y desandaba,
alguna vez oí tus pasos en el bosque,
otra vez escuché tu risa,
pero nunca te tuve entre los brazos para poder hablarte,
para decirte que mi vida iba cayendo como una gota de agua,
que hacía frío y que te he esperado siempre
roto y amante como me ves,
como me tienes contra tu pecho amiga.

Palabras para Julia

Texto: José Agustín Goytisolo
Canta: Paco Ibáñez


Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre sólo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.

Pero yo cuanto te hablo a ti
cuando te esribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.