Pablo Guerrero
Nada de lo que ahora sucede ha sucedido antes
El barco que parte de esta playa de increíbles arenas
no es el mismo al llegar a su destino.
La soledad buscada en el otoño de aquel Madrid nublado.
La herida de un adiós, el roce de un encuentro.
La forma con que mueves al hablar tu pelo.
El vuelo de las aves. El latido
de dos cuerpos que se aman: todo
es nuevo y distinto.
Los círculos del tiempo están sólo en la mente
de los hombres cansados.
Los círculos de la piedra en el agua
no acaban en la orilla.
Pablo Guerrero
A donde no llego con los ojos
llego con el tacto: toco
el silencio y me abro
a la inocencia de escuchar su sentido.
Aquí están las yemas de mis dedos
para saber que el aire
peina el silencio de la alcoba.
Leo un libro a lo mejor buscando
que alguien me diga lo mismo
que yo intento decirte ahora.
Pablo Guerrero
Nada de lo que ahora sucede ha sucedido antes.
El barco que parte de esta playa de increíbles arenas
no es el mismo al llegar a su destino.
La soledad buscada en el otoño de aquel Madrid nublado.
La herida de un adiós, el roce de un encuentro.
La forma con que mueves al hablar tu pelo.
El vuelo de las aves. El latido
de dos cuerpos que se aman: todo
es nuevo y distinto.
Los círculos del tiempo están sólo en la mente
de los hombres cansados.
Los círculos de la piedra en el agua
no acaban en la orilla.
Pablo Guerrero
-Para Dori y Antonio Sosa-
Quietud y ritmo: armonía
de pinares junto a la luz del mar.
Silencio reflejando la sencillez del cielo.
Raíces del ocaso. Huellas
en la arena. Cabellos
sobre frente inclinada.
Nubes cárdenas sin bordes
vacías y llenas y llenas
y vacías. Respirabas.
Todo era entonces
más limpio y más desnudo.