Francisco M. Ortega Palomares
hay miradas femeninas que tienen algo
de la triste perfección de un soneto.
Émile M. Cioran
de la triste perfección de un soneto.
Émile M. Cioran
Te miro, me miras, nos miramos
con un lenguaje mudo:
sólo risas y ojos para hablarnos.
Una conversación de palabras inciertas,
inmateriales,
tan sólo sombra y luz para su causa.
Tus ojos y mis ojos a la vez mueren
-como peces sin agua-
en un diálogo silencioso y callado,
en una conversación de fuego y nieve.
Equívocos los ojos con que me miras
y enmudeces la voz de mi retina.

Qué bonito! Y es que hay miradas que dicen muuucho más que palabras.
Saludos
Gracias por citar el poema.
Un saludo cordial.
¿Gracias? El agradecimiento es mío, porque tus palabras honran este espacio. Enhorabuena por tu creación y ánimo para mantenerla siempre viva.