Pura Salceda
¿Dónde está el corazón de los hombres fugitivos?
Sólo se siente la danza de los pasos,
el rumor de sus bocas vacías,
el revuelo de sus manos ausentes.
¿Dónde murieron los sueños irremediables?
¿Dónde se enterraron los cantos azules de sirena?
¿Dónde huyó el deseo perro
que se arrastraba hasta los pies de la palabra? Dime dónde.
Un eco de espuma descrubre una ola
que deshoja crisantemos en este mar de hojalata.
¿Dónde quedó ya la ternura regalada?
¿Quién escribió hoy el último verso en la nalga dormida?
¿Quién de todos ellos mantendrá la llama de un beso
en el párpado gris de la luna?

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