Pura Salceda

DENTRO. En el corazón del deseo,
tú estás dentro. Dentro
de los días pálidos,
de las ojeras ebrias a caricias.
Dentro. En la boca húmeda del aire.
tú estás dentro. Dentro
de los dientes que muerden mañanas,
de albas hechas jirones gimiéndote.
Dentro. en las manos que templan la piel,
tú estás dentro. Dentro
de cada silencio. Tú. Siempre tú
estás dentro.